Bohodújiv, Ucrania — 11 de febrero de 2026.
Tres niños pequeños y un adulto murieron en un ataque ruso con dron que golpeó una casa en la localidad de Bohodújiv, en la región de Járkov, noreste de Ucrania, informaron las autoridades locales. El ataque ocurrió en horas de la madrugada y destruyó por completo la vivienda afectada.
El dron, identificado por las autoridades como un Geran-2, impactó la casa familiar donde se refugiaban tras desplazarse por la guerra. La explosión provocó un incendio intenso que atrapó a varios integrantes de la familia bajo los escombros.
Las víctimas mortales fueron un hombre de 34 años y tres niños: dos gemelos de dos años y una niña de un año, según confirmaron el jefe de la administración local y la fiscalía regional.
🚑 Heridos y rescates
Los equipos de emergencia lograron rescatar con vida a la madre, que estaba embarazada de 35 semanas, y la trasladaron al hospital más cercano. Allí se atienden sus graves heridas, que incluyen trauma por la explosión, quemaduras y pérdida auditiva parcial.
Una mujer mayor de 74 años, que vivía en una casa vecina, también resultó herida en el ataque y recibió asistencia médica por estrés agudo y una crisis hipertensiva causada por la explosión.
📍 Demolición y contexto
La casa donde se encontraban las víctimas quedó totalmente destruida tras el impacto y posterior incendio. Los servicios de emergencia trabajaron varias horas retirando escombros para recuperar los cuerpos y evacuar a los heridos.
Ucrania ha enfrentado constantes ataques con drones rusos desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022. Las fuerzas de defensa ucranianas han registrado ataques nocturnos repetidos sobre zonas civiles y residenciales, incluso cuando familias enteras se resguardan en sus hogares.
🌍 Reacciones y repercusiones
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenskiy, condenó el ataque y afirmó que acciones como esta “minan cualquier esperanza de paz duradera”. El mandatario urgió a la comunidad internacional a reforzar el apoyo para defender a civiles y garantizar seguridad territorial.
Organizaciones internacionales han calificado ataques similares como posibles violaciones al derecho internacional humanitario, al implicar la muerte de civiles en zonas no militares.
🧠 Conclusión
El ataque del dron ruso en Bohodújiv que mató a tres niños y un adulto expone una vez más el grave costo humano del conflicto en Ucrania. La guerra continúa dejando víctimas inocentes, incluidos menores de edad y familias enteras, mientras las potencias mundiales debaten sobre cómo detener la escalada de violencia.
