Minneapolis, Estados Unidos — 8 de febrero de 2026 — Un fenómeno inesperado está transformando la educación en Minneapolis: cientos de estudiantes inmigrantes han dejado las aulas presenciales para tomar clases desde sus hogares por temor a ser detenidos y deportados por agentes federales de inmigración, generando una nueva crisis educativa y social en la ciudad.
Desde finales de diciembre, Minneapolis y varias ciudades del área metropolitana han sido escenario de un aumento significativo en las operaciones de Immigration and Customs Enforcement (ICE), como parte de una intensificación de la aplicación de las leyes de inmigración ordenada por la administración federal. Esta presencia masiva de agentes ha provocado que muchas familias prefieran mantener a sus hijos en casa, incluso cuando los distritos escolares ofrecen alternativas de educación presencial.
🏠 Vivir con miedo: la nueva realidad de los niños
En un apartamento de Minneapolis, las cortinas están cerradas y una mesa con cuatro computadoras se ha convertido en el salón de clases improvisado para hermanos que han dejado de asistir físicamente a la escuela. Esmeralda (14), Kevin (12) y Carlos (10) hacen sus tareas y participan en clases virtuales, mientras sus padres tratan de balancear la educación con el temor constante de salir a la calle.
“Si salgo, nomás afuera por el pasillo,” cuenta Kevin, describiendo la sensación de estar atrapado incluso dentro de su propio edificio. El cambio, que recuerda la educación a distancia implementada durante la pandemia de COVID-19, ha sido descrito por los niños como “raro”, “estresante” y “aburrido”, lejos del ambiente social y de apoyo que representaba la escuela presencial.
Los padres, como Rigoberto e Abril, expresan angustia por la situación. “No son libres ni de reírse”, comenta Abril, relatando cómo se han visto obligados a permanecer en casa por semanas, renunciando incluso a actividades cotidianas como ir a la iglesia o comprar alimentos por miedo a que agentes de inmigración los detengan.
📚 Respuesta educativa: clases virtuales extendidas
Ante la caída masiva de asistencia y la ansiedad generalizada entre familias inmigrantes, las Minneapolis Public Schools (MPS) y otros distritos cercanos han reintroducido opciones de aprendizaje remoto para proporcionar una alternativa más segura a la presencia física en las aulas.
Originalmente programada para concluir el 12 de febrero, esta modalidad fue extendida hasta el 6 de abril de 2026, con la posibilidad de regresar antes si las condiciones lo permiten, según autoridades educativas. Las familias que decidan optar por esta modalidad siguen conectadas con profesores y programas, garantizando continuidad académica sin comprometer la seguridad.
Además de Minneapolis, otros distritos como St. Paul han ofrecido opciones temporales similares de aprendizaje virtual para estudiantes que no se sienten seguros asistiendo en persona.
🚸 Impactos en la comunidad y educación
La disminución de la asistencia escolar por miedo no solo afecta el aprendizaje de los estudiantes, sino que también plantea desafíos relacionados con:
- Aislamiento social y emocional de los alumnos, que pierden interacción con compañeros y maestros.
- Acceso a comidas escolares gratuitas, esenciales para muchas familias.
- Bienestar mental, ya que vivir escondidos y bajo estrés constante puede tener efectos duraderos en niños y adolescentes.
Organizaciones comunitarias y escuelas han intentado mitigar algunos de estos impactos ofreciendo rutas de acompañamiento para transporte seguro, asistencia social y apoyo psicosocial. Sin embargo, muchas familias siguen eligiendo el aprendizaje remoto como la única forma de protección contra posibles detenciones durante los desplazamientos diarios.
⚖️ Contexto de las operaciones de inmigración
Las acciones federales recientes forman parte de despliegues conocidos como “Operation Metro Surge”, que han involucrado a miles de agentes en Minneapolis y otras zonas urbanas del país. La presencia policial ha generado tensiones con autoridades locales, grupos de derechos civiles y distritos escolares que incluso han interpuesto demandas legales contra el Departamento de Seguridad Nacional por operaciones cerca de centros educativos.
Estas medidas coinciden además con casos ampliamente difundidos en los medios, donde menores fueron detenidos junto a familiares, lo que ha intensificado la percepción de vulnerabilidad entre comunidades inmigrantes.
🧠 Conclusión: educación, miedo y derechos
La decisión de miles de familias inmigrantes de recurrir nuevamente a las clases virtuales en Minneapolis refleja una intersección preocupante entre políticas migratorias y el derecho a la educación segura. Aunque las escuelas han reaccionado con soluciones temporales, la situación pone de manifiesto un problema mayor: cuando la seguridad percibida se convierte en un obstáculo para que los niños accedan a la educación presencial, se generan brechas profundas que difícilmente pueden atenderse con medidas de emergencia.
La comunidad educativa, familias y defensores de derechos civiles enfrentan ahora el reto de equilibrar la protección de los estudiantes con la garantía de un entorno educativo estable, sin miedo, y con acceso a oportunidades iguales para todos, independientemente de su estatus migratorio.
