Caracas, 3 de febrero de 2026 — La organización Fundación Acorde 33 denunció este martes que el gobierno y el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) han venido utilizando la religión como herramienta política para fortalecer su base de apoyo, movilizar votantes y condicionar prácticas religiosas con intereses partidistas, una práctica que afecta la libertad de culto y va en contra de normas constitucionales y derechos humanos.
La denuncia se enmarca en un informe que analiza cómo la fe —especialmente el cristianismo, con gran presencia en Venezuela— ha sido cooptada o influenciada por recursos estatales y discursos políticos en los últimos años para generar réditos políticos a través de la religión.
🧭 Contexto: religión y política en Venezuela
Venezuela, donde más del 89 % de la población se identifica como cristiana, ha experimentado históricamente una mezcla de dinámicas sociales y religiosas que influyen en la vida pública.
Según el informe de Acorde 33, el uso político de la fe se ha manifestado no solo en la participación visible de líderes gubernamentales en eventos religiosos, sino también en programas estatales y alianzas públicas con iglesias y grupos de fe que pueden condicionar apoyo político.
✝️ Instrumentalización de eventos religiosos
Un ejemplo citado por la Fundación Acorde 33 es la Marcha por Jesús, un evento religioso de gran convocatoria que tradicionalmente ha tenido una participación independiente de la política partidista pero que, según la ONG, fue cooptado por el gobierno en 2025 para fines políticos, mezclando mensajes espirituales con apoyo a iniciativas del oficialismo.
Organizaciones analizan que este tipo de apariciones no responden solo a coincidencia ideológica, sino a estrategias deliberadas de movilización de comunidades religiosas a favor del PSUV, usando recursos públicos y plataformas estatales.
⚖️ Libertad de culto y normativas constitucionales
La presidenta de Acorde 33, María José Brito, afirmó que el uso partidista de la religión vulneraría tanto el artículo 18 de la Declaración Universal de Derechos Humanos (que protege la libertad de pensamiento, conciencia y religión) como el artículo 59 de la Constitución de Venezuela, que garantiza la libertad de credo y culto sin interferencia estatal ni condicionamientos políticos.
Esta preocupación cobra relevancia en un país donde la fe juega un rol importante en la vida social, cultural y familiar, y donde las comunidades religiosas pueden ser receptivas a mensajes que mezclan espiritualidad con promesas de bienestar o apoyo institucional.
🗳️ ¿Por qué ocurre y cuáles serían las motivaciones?
Los analistas señalan varias razones detrás de esta instrumentalización:
📌 Movilización de votantes
La religión sigue siendo una fuerza social poderosa en Venezuela. Aprovechar eventos religiosos y clérigos influyentes permite al oficialismo conectar con votantes de fe en un contexto político polarizado.
📌 Construcción de legitimidad
La asociación con símbolos religiosos y discursos espirituales puede proporcionar una apariencia de legitimidad moral o justicia divina al proyecto político, reforzando la narrativa del PSUV frente a críticos y opositores.
📌 Alianzas estratégicas con sectores confesionales
El chavismo también ha buscado acercamientos con diferentes iglesias —católicas, evangélicas y otras— con distintos grados de acuerdos y beneficios, incluso mediante concesiones y apoyo institucional a comunidades de fe, lo que ha sido interpretado como una forma de consolidar respaldo electoral y social.
👀 Casos y ejemplos recientes
Aunque no todas las expresiones de fe pública son políticamente motivadas, en los últimos años se han observado tendencias que preocupan a defensores de la libertad religiosa:
- Eventos religiosos de gran concurrencia con presencia explícita de autoridades gubernamentales.
- Discursos políticos con lenguaje religioso en campañas y actos oficiales.
- Denuncias de cooptación de espacios de culto o actividades parroquiales con fines de promoción política del régimen.
Además, en redes sociales han circulado declaraciones polémicas, como una hecha por la hija de un alto funcionario chavista afirmando que “Dios es chavista y venezolano”, que muchos usuarios interpretaron como un claro ejemplo de la confusión entre fe religiosa y lealtad política.
🧠 Críticas y efectos sociales
Los críticos de estas prácticas sostienen que mezclar religión con política erosiona la neutralidad del Estado, presiona a las comunidades de fe a adoptar posturas partidistas y puede violar tanto la libertad de pensamiento como la libertad de culto, valores básicos en estados democráticos.
Además, líderes religiosos independientes han alertado que la instrumentalización partidista puede generar divisionismo dentro de las propias congregaciones y poner en riesgo la credibilidad moral y espiritual de las instituciones de fe.
📌 Conclusión
La denuncia de que el chavismo utiliza la religión con fines políticos en Venezuela abre un debate sobre los límites entre la fe y la política en una sociedad altamente religiosa. Mientras sectores oficialistas lo califican como una expresión natural de identidad popular, organizaciones como Acorde 33 advierten que estas prácticas pueden vulnerar la libertad religiosa y confundir espacios sagrados con interés político.
En un país donde la fe de millones de personas sigue siendo un factor central de la vida social, la protección de la autonomía de las iglesias y la separación entre creencias y Estado será clave para garantizar que la religión no sea explotada como una herramienta de poder político.
❓ Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Qué significa que el chavismo utilice la religión con fines políticos?
Significa que instituciones y figuras del gobierno estarían mezclando eventos religiosos, apoyos y discursos espirituales con objetivos de movilización y legitimación política.
¿Es esto legal según la Constitución venezolana?
Organizaciones defensoras de derechos humanos argumentan que vulnera la libertad de culto garantizada por la Constitución y tratados internacionales.
¿Qué rechazo ha generado esta práctica?
Criticas vienen de ONG, líderes laicos y sectores religiosos que defienden la separación entre Estado y religión y la neutralidad del poder político frente a asuntos de fe.
¿Qué rol juega la población religiosa en Venezuela?
Con una mayoría cristiana, el campo religioso tiene gran influencia social, lo que explica por qué su uso político es tan sensible y debatido.
