La diputada a la Asamblea Nacional, Iris Varela, negó de forma categórica que en Venezuela existan centros de torturas, calificando estas denuncias como “patrañas” y “acusaciones infundadas” en su contra y del Estado venezolano.
Durante una entrevista en el programa A Pulso transmitido por el canal estatal VTV, la parlamentaria oficialista aseguró que “en Venezuela no se tortura y se respetan los derechos humanos”. Según Varela, las acusaciones sobre la existencia de centros de tortura forman parte de relatos construidos para atacar la imagen del país y carecen de “pruebas demostrables”.
📌 “No hay centros de tortura”
Varela enfatizó que la Constitución venezolana es una de las más avanzadas del mundo en materia de garantías fundamentales y que, por lo tanto, no existe ningún lugar clandestino donde se practique tortura en Venezuela. Estas declaraciones buscan contrarrestar informes de organizaciones de derechos humanos y denuncias de familias de personas detenidas, que aseguran que se cometen abusos en instalaciones penitenciarias y de seguridad.
📍 Contexto de las denuncias y testimonios
Organizaciones civiles e internacionales han señalado que algunos recintos como El Helicoide, sede de servicios de inteligencia y anteriormente de detención para presos políticos, han sido asociados con prácticas de tortura y malos tratos en distintas etapas de la crisis venezolana.
En enero de 2026, por ejemplo, El País Uruguay reportó que el Gobierno encargado proponía convertir El Helicoide —durante años señalado como centro de torturas— en un centro social y deportivo, una decisión que fue vinculada a esfuerzos por dejar atrás ese pasado y avanzar en la convivencia democrática.
Además, organizaciones de derechos humanos como la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) han expuesto ante instancias internacionales casos de tratos crueles, inhumanos o degradantes en instalaciones de detención y han señalado que estos hechos son parte de patrones sistemáticos de represión.
Esta disparidad entre las declaraciones oficiales y los testimonios de familiares y ONG se ve también en las recientes manifestaciones de ciudadanos frente a El Helicoide, donde decenas de familiares de presos políticos exigieron el cierre de estos lugares y el fin de los abusos.
🧠 La respuesta oficial de Varela
Según Varela, las denuncias sobre centros de tortura forman parte de una campaña mediática internacional para desacreditar al Estado venezolano y carecen de evidencia sólida. Enfatizó que la nación respeta los derechos humanos según lo establecido en la Constitución, y que cualquier insinuación distinta es una “patraña”.
La parlamentaria además mencionó que la Comisión Especial que revisa la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática analizará cada caso individualmente, lo que demuestra, en su opinión, que el sistema legal venezolano está abierto a atender asuntos de justicia y reconciliación sin recurrir a prácticas violatorias de derechos.
🔁 Conexión con debates políticos y derechos humanos
Este episodio ocurre en un momento en el que el país vive tensiones político‑sociales y debates sobre amnistía, justicia transicional y reconciliación. En VisionHoy hemos seguido de cerca estos procesos, como en la cobertura sobre la propuesta de ley de amnistía que busca abarcar tanto a opositores como a chavistas en Venezuela 👉
👉 https://visionhoy.com/actualidad/amnistia-opositores-chavistas-venezuela/
También hemos analizado cómo estructuras institucionales influyen en decisiones de largo alcance en contextos de crisis, como en nuestro artículo 👉
👉 https://visionhoy.com/actualidad/analisis-politico-venezuela-rana-escorpion/
La tensión entre lo que dicen las autoridades y lo que denuncian organizaciones civiles se ha convertido en un tema central del debate sobre democracia, justicia y derechos humanos en el país.
🧠 Reacciones desde la sociedad civil
Organizaciones defensoras de derechos humanos han destacado que no es un asunto menor negar la existencia de centros de tortura, especialmente cuando múltiples testimonios y documentaciones independientes apuntan a prácticas abusivas en instalaciones de seguridad o detención. Grupos como Foro Penal y Provea han enfatizado la necesidad de investigaciones independientes y mecanismos de transparencia para garantizar el respeto real de los derechos de personas privadas de libertad.
Activistas han manifestado que negar estos hechos sin abordar las preocupaciones de las familias y sobrevivientes puede profundizar la desconfianza y complicar las vías para la justicia transicional.
📌 Conclusión
La declaración de Iris Varela, negando la existencia de centros de torturas en Venezuela y calificando estas acusaciones de “patraña”, representa una posición oficial que contrasta con múltiples denuncias de organismos de derechos humanos y testimonios de familiares de presos políticos. Este choque de narrativas refleja una tensión más amplia en torno a la transparencia, justicia y respeto a los derechos humanos en el país.
Mientras tanto, la discusión sobre amnistía, reconciliación y el fortalecimiento de garantías constitucionales continúa siendo un foco de atención en Caracas y más allá.
