Península de Paraguaná, Falcón — 11 de febrero de 2026.
La refinería Amuay, la mayor instalación petrolera de Venezuela, quedó fuera de servicio durante casi dos días después de que un apagón eléctrico afectara sus operaciones el pasado lunes 9 de febrero, dijeron fuentes cercanas a las operaciones.
El corte de energía obligó a detener la producción en una planta con capacidad para procesar hasta 645.000 barriles de crudo por día. Aunque no se precisó una cifra exacta de la producción perdida, Amuay ya funcionaba muy por debajo de su potencial, procesando alrededor de 137.000 barriles diarios antes del apagón por problemas eléctricos y falta de mantenimiento.
⚡ Detalle del apagón y la paralización
El corte energético ocurrió en horas de la mañana del lunes, cuando las unidades de procesamiento todavía estaban operando de forma parcial. La falta de electricidad detuvo de inmediato las operaciones en los sectores clave de refinación, incluidos los sistemas que alimentan las unidades de destilación y procesamiento de hidrocarburos.
Tras el apagón, Amuay permaneció paralizada hasta el martes, mientras técnicos y operadores trabajaban para reiniciar sistemas básicos de energía y evaluar daños. Fuentes indicaron que la refinería restauró servicios esenciales antes de intentar reactivar totalmente sus plantas de procesamiento.
🛠️ Causas estructurales y desafíos persistentes
La instalación, parte del Centro Refinador Paraguaná, enfrenta fallas recurrentes que limitan su desempeño. Las interrupciones eléctricas son frecuentes y han obstaculizado la producción sostenida de combustible en la mayor refinería venezolana.
Estas fallas forman parte de un patrón más amplio que incluye problemas de infraestructura, falta de mantenimiento y cortes en la red eléctrica nacional, lo cual también afecta a otras refinerías y plantas industriales.
🌍 Efectos en la producción y suministro de combustible
La paralización de Amuay tiene implicaciones directas en la disponibilidad de gasolina y diésel en Venezuela, donde la producción interna de combustibles ya está deprimida. Las fallas recurrentes han obligado a importar combustibles o interrumpir el abastecimiento en varias regiones del país.
Especialistas en energía señalan que eventos como este reducen aún más la capacidad de refinación del país, que ya trabaja a una fracción de sus capacidades históricas debido a sanciones internacionales, falta de inversión y deterioro de la infraestructura petrolera.
📍 Reiniciando operaciones
Según reportes, Amuay logró restaurar algunos servicios básicos a partir del martes y se preparaba para intentar reanudar su pleno funcionamiento en los días siguientes. Sin embargo, no se anunció una fecha exacta para la normalización total de la producción de combustibles.
La empresa estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) no emitió comentarios oficiales de inmediato sobre el incidente ni detalló el alcance de las reparaciones necesarias para garantizar la estabilidad operativa.
🧠 Crisis del sector refinador venezolano
Amuay no es la única instalación afectada por fallas eléctricas y técnicas. Las refinerías venezolanas han enfrentado apagones, paradas forzadas y reparaciones intermitentes en años recientes, lo que ha mermado la producción nacional de derivados petroleros.
Este incidente pone de relieve las debilidades del sistema energético y de refinación del país, especialmente en un momento en que el mundo sigue demandando combustibles y Venezuela intenta recuperar parte de su participación en los mercados internacionales.
🧠 Conclusión
La paralización de casi dos días en la refinería Amuay debido a un apagón eléctrico expone vulnerabilidades profundas en el sector petrolero venezolano. A pesar de su enorme capacidad instalada, la planta opera de forma limitada y sigue expuesta a fallas técnicas y cortes de suministro eléctrico que afectan la producción de combustibles y el abastecimiento interno.
